clinicayuremadelafuente
Recién llegada de una experiencia diferente, me invaden reflexiones y pensamientos que conectan con un momento vital en el que seguir siendo feliz requiere reencontrarse con aquello que le da valor a lo que haces y a lo que eres…

Las vacaciones de este año han sido diferentes. Hacer lo mismo cuando sabes que necesitas cambios, disminuye considerablemente la probabilidad de que consigas tu propósito.
EL MIEDO
La valentía no significa no tener miedo sino atreverse a hacer aquello que te lo despierta. El valiente es quien, acompañando con autocompasión y cariño sus miedos, sigue hacia adelante pese a ellos.El valiente es consciente de sus debilidades y fortalezas eso hace que sea su mejor aliado y a la vez su peor enemigo.
Vacaciones 2025, un viaje diferente.
Cuando dije “sí” no sabía el alcance. Para esta segunda opción en la que el inicio del cambio parte de dejarse llevar, es mejor no tener demasiada información. La biología del cerebro, que está construída para encaminarnos a la supervivencia, no nos ayudará. Ella buscará toda posible confirmación de que esta experiencia mantendrá a salvo tu status quo.
¿Cuánta dificultad entraña;Tengo suficiente forma física; me sentiré paralizada; ralentizaré al grupo; encajaré con las personas que no conozco; qué se espera de mí?,
La incertidumbre, el desconocimiento de TODOS LOS DATOS CUANTOS SEAN POSIBLES para conocer, DE ANTEMANO, si algo valdrá la pena o de si la decisión es acertada, es uno de los estados más difíciles de manejar por el ser humano. Nos enredamos en multitud de razonamientos innecesarios, pensamientos circulares que nos carcomen y debilitan.
Voy a hacer este viaje, ¿vienes?

Si llego a conocer el alcance, no lo habría hecho. No me habría considerado “suficientemente preparada”. El resultado final, una experiencia inolvidable, una recarga de energía para el futuro que abre nuevos caminos a nuevas experiencias, que ayuda a seguir encontrando y experimentando el sentido de la vida. Un pasito hacia adelante que me coloca más cerca del siguiente y me aleja del anterior.
El miedo es una emoción que nos protege de peligros, nos ayuda a evitar riesgos. El miedo inhibe, paraliza, frena.
Manejar las emociones implica conocerse y conocerlas. Para tomar esa decisión/decisiones que tienes delante necesitas saber si paralizarte, frenarte o inhibirte resulta en este momento una conducta protectora y adaptativa para continuar alcanzando esa meta que esperas o las experiencias de las que quieres nutrir tu vida.
Cuando por el contrario sientes que necesitas abrir nuevos caminos, seguir, instintivamente, aquello que manti
ene tu status quo no te ayudará. Eso sí, quedarte paralizado, seguir tu instinto de supervivencia, buscar la búsqueda total de control, tenderá a mantener tu sensación de tranquilidad y seguridad. No te voy a engañar que la elección de este camino con frecuencia lleva a que a medio plazo vaya gestándose en tí una base de apatía y hastío. A veces, una pérdida del sentido, el significado y la conexión contigo y con tu esencia.
“La mente humana no está diseñada para hacernos felices; está diseñada para detectar problemas y protegernos”Steven C. Hayes
El cerebro evolucionó principalmente para maximizar la supervivencia y la reproducción, no para generar bienestar o felicidad duradera. Alcanzar la felicidad, continuar encontrando sentido a tu vida implica afrontar y enfrentarse a miedos, inseguridades e incertidumbres.
Experimenta. Confía. Fluye. Afronta. Puedes hacerlo sin renunciar a la coherencia, a la sensatez y siguiendo la esencia de lo que eres y quieres llegar a ser.

ALGUNAS LECTURAS:

¿Eres de las personas que NECESITA tenerlo todo bajo control? Malas noticias, necesitarás esfuerzo para manejar tus decisiones de una forma en la que continúe siendo “incertidumbre”. Evita buscar certezas, ¿cuántos datos necesitas REALMENTE para tomar esa decisión? La mayoría de los datos que buscas no son necesarios.
¿Qué necesito en este momento?, ¿qué sería bueno para mí ahora?, ¿qué me gusta?, ¿“Parece” (digo parece porque ten claro que nunca podrás estar 100% seguro/a) que esta experiencia está a mi alcance?, ¿Qué me dice mi intuición acerca de decir sí o decir no?. Adelante, déjate llevar.
¿No encuentras sentido?
Encontrar sentido a tu vida no es un acto pasivo; requiere movimiento. Si estás listo para dar el paso, asume un rol proactivo: busca un nuevo empleo, inicia un proyecto, sal de una relación que ya no te aporta o empieza una terapia. Sé el agente de tu propio cambio.
Sé que da vértigo y que el miedo intentará frenarte. Por eso, si la acción directa te abruma, te propongo un camino intermedio: aprende a fluir y mantente abierto a lo que tu entorno te ofrece. Dile sí a las oportunidades que te generan cierta incertidumbre, sin necesidad de dinamitar tu zona de confort ni renunciar a la sensatez de quien eres. Cuando avanzar en línea recta se vuelve imposible, dar un paso al lado —con una perspectiva diferente— suele ser suficiente para despejar el camino.
Este proceso de apertura exige autoconocimiento. Necesitas tomar conciencia de tus emociones, valores y pensamientos, algo que el ritmo de vida actual no siempre facilita. A veces, la clave está simplemente en «parar» y aprender a escucharte; otras, en buscar el apoyo de un profesional que te guíe.
Sea cual sea tu situación, tú sabes mejor que nadie qué necesitas hoy y si no lo sabes, pide ayuda profesional ¿Te atreves a dejarte llevar?


